Cada vez somos más los que andamos en Mercedes-Benz por las calles de nuestra ciudad. Privilegio hecho costumbre de lo que antes solo usaban algunos, ya que se optaban otros o propios vehículos; hoy no hacen diferencia alguna de estatus social, el mercado los exige. O los ves a todos juntos pasar o por momentos estás ansioso para que alguno llegue. Rojos, azules, verdes, amarillos o multicolores. La Plata y el sueño de ciudad plateada y en hora. Qué hermoso… sería.
La crisis llevó a que tengamos que acceder a la marca de la estrella, versión micro -claro, en los modelos OH-. Y aunque el uso de colectivo es lo más cotidiano, por momentos lleva a pensar dos veces por el costo del boleto. Lo que antes podían ser 10 cuadras y subirse, pasaron a ser parte del speech de Lita de Lazzari: “Camine, señora, camine”.
Y no solo crisis económica, sino también de ejemplares. Suertudos aquellos que cada 15 o 20 minutos tienen a un colectivo en la parada, pero la realidad dentro y fuera del casco urbano hace que ese tiempo se multiplique -no solo en vacaciones- y genera malestar social. Transporte público que de marzo a abril hubo 537 mil más boletos (de una base de 4.174.869), y aumentaron en 472 mil desde allí a mayo.
Con un litro de nafta se pueden recorrer en promedio unos 12 kilómetros, y está ya por encima de los $1000. Teniendo un tanque aproximadamente unos 40 o 50, debe llenarse hasta dos veces por mes. Si pedís auto, estás hablando de 120 mil (usando un ejemplo de $3000). Y de viajar en micro los 20 días hábiles, $12840. Ahí, uno de los fuertes motivos por el cual viajar en el Mercho escuchando Fercho tiende a tener más popularidad (ya de por sí popular).
El mínimo está en 294 pesos (si hacés menos de 3 km) y ya en $321 o más si los superás. Andamos casi todos en Mercedes en una realidad que lleva a pensar dos -o tres veces- cada gasto. Creíamos que solo en Mónaco o en el Primer Mundo podía darse, aunque en un presente en donde el tiempo tiene otra apreciación y lo instantáneo nos anormalizó, hace que hasta lo más común y clásico de La Plata (luego de lo que fueron los tranvías) nos lleve a recurrir al último pero primer recurso: caminar. Eso sí, si tenés unos miles de pesos accedés a taxi o aplicación (pero no MB).
¿Qué mejor que recorrer nuestra hermosa ciudad en Mercedes? ¿Qué mejor que cada 15 o 20 minutos veamos esos lindos ejemplares de la estrella? La Plata ciudad plateada es todavía soñada y en hora… responsables aún en falta.